Hoy en día, muchas parejas viven en relaciones informales, comparten las tareas del hogar y se tratan como si fueran parientes cercanos. En el día a día, esto es natural. Sin embargo, desde la perspectiva de la administración tributaria, la situación es diferente: si se trata de una relación informal, para la administración tributaria son desconocidos. Esta diferencia tiene consecuencias muy específicas, sobre todo en lo que respecta a las transferencias de dinero entre la pareja.
¿Por qué importa esto?
El tema más delicado son las donaciones. En una relación informal, la transferencia de fondos puede ser tratada por el gobierno de una manera que muchos no esperan.
Si le haces un regalo a tu pareja, con quien no estás casado/a, la agencia tributaria lo considerará un regalo entre particulares, lo que lo sitúa en el tercer tramo impositivo. En otras palabras, la cercanía de la relación en sí es irrelevante, ya que lo que importa es el estatus formal.
Tercer grupo impositivo
En el caso de donaciones que se consideran realizadas entre desconocidos, se aplican reglas diferentes a las de las relaciones formalmente consideradas como las más cercanas.
En la práctica, lo fundamental es que el monto exento de impuestos es de tan solo 5733 PLN en los últimos cinco años. Este es un límite relativamente bajo, especialmente si las donaciones tienen como objetivo brindar apoyo financiero real, realizar transferencias de mayor cuantía o efectuar transferencias de fondos en varios plazos.
¿Qué ocurre cuando se supera el límite?
Si los fondos transferidos superan el límite indicado, existe un riesgo fiscal real.
Los fondos que superen este importe pueden estar sujetos a un impuesto de hasta el 20%. Esto sorprende a muchos, ya que los impuestos no suelen ser un factor a tener en cuenta en las sociedades, y la administración tributaria puede considerar dicha transacción como meramente formal.
Regalos entre parejas sin estar casadas: un error común
Las donaciones entre parejas de hecho en relaciones informales son una de las trampas fiscales más comunes. Los problemas suelen surgir cuando la donación se realiza con la intención de ser "simplemente útil", para luego descubrir que la oficina tributaria puede clasificarla como una donación sujeta a impuestos.
Si tienes alguna duda, conviene hablar del tema de antemano.
Si desea dar dinero a un ser querido y no está seguro de si la oficina de impuestos le exigirá el pago de impuestos, una consulta es una medida segura.
Conviene consultar con un asesor fiscal para evaluar la situación y evitar consecuencias desagradables. Los detalles suelen ser cruciales en materia tributaria, y una sola decisión puede acarrear costes innecesarios y estrés a futuro.


