El alquiler de inmuebles ha sido una de las formas más populares de inversión de capital durante años. Sin embargo, para que la inversión sea rentable y segura, es fundamental liquidar correctamente el impuesto sobre la renta. Desde 2023, los legisladores han introducido cambios significativos que, en la práctica, han limitado las opciones de tratamiento fiscal para los alquileres privados. Por lo tanto, conviene conocer la normativa vigente y cuándo resulta rentable considerar la posibilidad de gestionar un alquiler.
Alquiler privado: solo una suma global sobre los ingresos registrados.
A partir del 1 de enero de 2023, los alquileres privados, es decir, aquellos que no forman parte de una actividad comercial, solo podrán tributar a tipo fijo sobre la renta registrada. Esto significa que los contribuyentes ya no tienen la opción de elegir entre una escala impositiva o un tipo fijo.
Tarifas fijas
- 8,5% – para ingresos de hasta 100.000 PLN al año y
- 12,5% – para un superávit de más de 100.000 PLN al año
Es importante destacar que la suma global es un impuesto. de los ingresos, no sobre los ingresos. Esto significa que no puede reducir su base imponible por gastos relacionados con el alquiler, tales como:
- gastos de renovación,
- compra de equipos,
- intereses hipotecarios.
Para muchos propietarios, esto supone una limitación importante, especialmente cuando la propiedad requiere una inversión de capital o se financia con un préstamo.
¿Cuándo deberías considerar alquilar como negocio?
Si un arrendador desea poder deducir gastos como ingresos, debería considerar gestionar su negocio de alquiler como una empresa. En este caso, existen otras opciones fiscales disponibles:
- Escala impositiva (12% y 32%),
- Impuesto fijo (19%).
Alquilar un local como parte de una actividad empresarial le permite deducir gastos, lo que puede reducir significativamente su base imponible.
Limitación de la depreciación
Desde 2023, los emprendedores no pueden depreciar las propiedades residenciales, incluso si se utilizan para actividades comerciales sujetas a impuestos a escala o de tipo fijo. Este es un cambio significativo que afecta la rentabilidad de un negocio de alquiler, especialmente en el caso de propiedades nuevas o de alto valor.
Alquiler privado o actividad comercial: ¿qué elegir?
La elección del método de tributación depende de la situación particular del contribuyente. Los alquileres privados gravados a tipo fijo son una solución sencilla y ventajosa para quienes:
- no incurrir en altos costos relacionados con bienes raíces,
- alquilan a pequeña escala,
- Queremos reducir al mínimo las formalidades.
Por otro lado, la actividad empresarial puede ser más rentable o, en algunas situaciones, obligatoria cuando:
- Los costos inmobiliarios son significativos,
- El alquiler es organizado y continuo,
- el contribuyente posee varias o más propiedades,
- Se prevén mayores inversiones en reformas o equipamiento.
Si no está seguro de qué método tributario le conviene más, le recomendamos consultar con un especialista. Cada situación fiscal es diferente y requiere un análisis individual desde una perspectiva tanto fiscal como organizativa. La elección correcta puede generar ahorros significativos. Por lo tanto, le animamos a que se ponga en contacto con nosotros. Estaremos encantados de ayudarle a tomar la mejor decisión.


