El artículo 23¹ del Código del Trabajo regula la transferencia de un lugar de trabajo o parte de él a otro empleador. Esta disposición regula las situaciones en las que los empleados se transfieren automáticamente al nuevo empleador junto con el lugar de trabajo.
Le asesoraremos sobre cómo llevar a cabo dicho proceso y por qué es una buena solución.
En la práctica, la transferencia de un lugar de trabajo (o parte de él) a otro empleador requiere una preparación exhaustiva. Si bien la normativa estipula que los empleados se transfieren automáticamente a un nuevo empleador, las empresas aún enfrentan importantes responsabilidades organizativas y de documentación. Los desafíos más comunes incluyen el cumplimiento de los plazos, garantizar que los empleados estén debidamente informados, organizar los datos de RR. HH. y nóminas, y garantizar la continuidad de las liquidaciones (salarios, vacaciones, ausencias, embargos judiciales y prestaciones).
Como parte de nuestro apoyo, ayudamos a gestionar todo el proceso de forma segura para ambas partes: analizamos la situación laboral y la documentación, identificamos las responsabilidades clave tanto del empleador anterior como del nuevo, elaboramos una lista de acciones paso a paso y brindamos apoyo con la comunicación y los trámites. Prestamos especial atención a garantizar la coherencia de los datos proporcionados durante el proceso (p. ej., antigüedad, empleo a tiempo completo, componentes salariales, vacaciones utilizadas y pendientes, y partes de horas), ya que estos datos constituyen la base para las liquidaciones y la documentación posteriores.
También ayudamos con cuestiones prácticas tras un traslado: cómo mantener correctamente los archivos y registros del personal, cómo organizar el flujo de documentos, qué hacer con las normas y procedimientos internos, cómo gestionar las solicitudes y liquidaciones de RR. HH. y nóminas, y cómo preparar a la empresa para las preguntas de los empleados tras un cambio de empleador. Esto significa que la transición no termina con el traslado del equipo, sino que agiliza la colaboración y minimiza el riesgo de errores que solo pueden detectarse semanas o meses después.
Este proceso suele ser una solución organizativa beneficiosa, ya que permite la continuidad del trabajo y del equipo durante cambios empresariales (por ejemplo, reestructuraciones, escisiones o adquisiciones de contratos). Sin embargo, para obtener beneficios reales, debe llevarse a cabo de forma planificada y conforme a la normativa, con pleno control sobre la documentación, los plazos y las liquidaciones. Ofrecemos consultoría y soporte operativo en este ámbito.
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Krzysztof Burzyński
Socio, Asesor Fiscal